El Copa Ecuador 2025 tuvo su desenlace más emocionante en décadas el jueves 18 de diciembre de 2025, cuando el Universidad Católica se coronó campeón por primera vez en su historia tras vencer 2-1 al Liga de Quito en el Estadio Olímpico Atahualpa de Quito. El gol de Gregory Anangonó desde media cancha, tras un error del portero Alexander Domínguez, fue el momento que marcó un antes y un después en el fútbol ecuatoriano. No fue un gol de fortuna: fue el colofón de una campaña impecable, de una estrategia pulida y de una generación que finalmente rompió el techo de cristal que siempre los mantuvo en la sombra de los grandes.
Una final sin precedentes en la historia del fútbol ecuatoriano
Nunca antes dos equipos de Quito se habían enfrentado en una final de Copa Ecuador. Ni en 1973, ni en 1998, ni siquiera en 2018, cuando el torneo volvió a ser oficial. Esta fue la primera vez que dos instituciones con raíces profundas en la capital —una universitaria, otra con legado de barrio— se midieron por el trofeo más importante del fútbol nacional después de la LigaPro. El Estadio Olímpico Atahualpa, a 2.850 metros sobre el nivel del mar, vibró con 32.000 espectadores, el 83% de su capacidad. El clima, frío y seco, con 15°C y humedad del 78%, fue ideal para el juego técnico, pero nadie esperaba lo que vino después.El Universidad Católica, dirigido por el argentino Diego Martínez, arrancó con un plan claro: contener, esperar y contraatacar. Su 5-3-2 no fue una muestra de miedo, sino de inteligencia táctica. Mientras el Liga de Quito, bajo el mando del brasileño Tiago Nunes, intentaba dominar con su 4-2-3-1, los "Camarattas" dejaban espacios y los aprovechaban con precisión quirúrgica.
Los goles que escribieron la historia
Mauricio Alonso abrió el marcador al minuto 16, tras un rebote tras un disparo de Bryan Ramírez que se desvió en el área. El gol fue limpio, pero no espectacular. Lo que vino después sí lo fue. Jeison Medina empató para Liga de Quito al minuto 36, aprovechando un error de lectura defensiva de los visitantes. El estadio explotó. Era el momento en que el equipo más ganador de Ecuador —con 13 títulos nacionales y seis finales en tres años— parecía listo para volver a coronarse.Pero a los 60 minutos, todo cambió. Alexander Domínguez, el arquero de Liga de Quito, salió como un defensor más para despejar un balón largo. El balón no llegó lejos. Cayó justo a los pies de Gregory Anangonó, a 45 metros de la portería. Sin dudar, lo disparó con la zurda, de forma impredecible, y el balón se coló por encima del portero Dida, quien, a pesar de ser titular y uno de los mejores del país, no tuvo tiempo de reaccionar. El gol fue tan inesperado que los comentaristas se quedaron en silencio durante tres segundos. Luego, el estadio se dividió: gritos de alegría en un sector, llanto en el otro.
El camino de los campeones y los eternos segundos
El Universidad Católica llegó a la final tras eliminar a rivales como Independiente del Valle, considerado favorito desde el inicio. Ganó 4-1 en la ida y empató 0-0 en la vuelta. Fue un torneo de contención y eficiencia: solo concedió 4 goles en 128 partidos del certamen. Su ataque, con Alonso y Anangonó, fue letal: 17 goles en 12 partidos. La disciplina táctica de Martínez fue clave.Por su parte, Liga de Quito, pese a su derrota, sigue siendo la máquina más constante del fútbol ecuatoriano. Eliminó a Olmedo, San Antonio FC, Deportivo Cuenca y, en una semifinal épica, a Emelec en penales (5-4), tras un 2-2 global. Juan Pablo Ruiz falló el primer penal, y ese momento fue el que decidió la clasificación. Es la sexta final en tres años para los "Albos" —una marca sin igual en la era moderna—, pero siempre les falta el último paso.
¿Qué significa esto para el fútbol ecuatoriano?
La victoria de Universidad Católica no solo les da el título, sino también el pase directo a la Copa Sudamericana 2026, la competencia continental de segundo nivel organizada por la CONMEBOL. El premio económico fue de $500.000 dólares, mientras que Liga de Quito recibió $250.000. Pero más allá del dinero, esto es un cambio de paradigma: por primera vez, un equipo no tradicional —una universidad, no un club de barrio con décadas de tradición— logra imponerse en el fútbol nacional.El Federación Ecuatoriana de Fútbol (FEF), con sede en Guayaquil, ha invertido fuerte en este torneo: $12 millones anuales en derechos de transmisión con Teleamazonas, DSports y DGO. La final se vio en vivo en todo el país, y también en Argentina, Chile, Colombia y México. Fue el evento deportivo más visto de Ecuador en 2025.
El legado de dos instituciones
Liga de Quito, fundada el 23 de mayo de 1930 como un equipo de estudiantes de la Universidad Central, es el club más ganador del país. Pero su historia es la de un equipo que siempre llega, pero no siempre gana. Universidad Católica, creada el 25 de octubre de 1963 como parte de la vida académica de la Pontificia Universidad Católica, ha sido el eterno segundo. Ahora, tiene su trofeo. Y con él, el derecho a soñar en grande.Frequently Asked Questions
¿Por qué fue tan significativo el gol de Gregory Anangonó?
El gol de Anangonó fue histórico porque fue el primero en la historia de la Copa Ecuador que se anotó desde más allá de la línea media en una final. Además, ocurrió tras un error del portero, pero fue ejecutado con una precisión y confianza que lo convirtió en un gol de arte. Nadie lo vio venir, ni siquiera los comentaristas. Fue el momento que definió no solo el partido, sino el destino de una institución entera.
¿Qué impacto tiene este título para Universidad Católica en el fútbol ecuatoriano?
Este título rompe el monopolio de los grandes clubes tradicionales. Universidad Católica ahora puede reclamar su lugar entre los equipos de élite, no solo por su historia académica, sino por su logro deportivo. El acceso a la Copa Sudamericana 2026 les da visibilidad continental, atrae patrocinadores y posiblemente mejora su cantera. Es el inicio de una nueva era.
¿Por qué Liga de Quito sigue perdiendo finales a pesar de su dominio?
Liga de Quito ha llegado a seis finales en tres años, pero su problema ha sido la falta de consistencia en los momentos clave. En semifinales, juegan con intensidad, pero en finales, la presión los paraliza. Este año, el error de Domínguez fue el símbolo de una mentalidad que aún no logra cerrar el ciclo. Tiago Nunes tiene talento, pero necesita más experiencia en partidos decisivos.
¿Cómo se compara esta final con otras grandes de la historia del fútbol ecuatoriano?
Esta final se parece a la de 2006 entre Emelec y Barcelona, donde el campeón ganó por un gol inesperado. Pero es más importante porque involucra a dos equipos de la misma ciudad por primera vez, y porque el ganador era un outsider absoluto. La tensión, el contexto histórico y el nivel técnico la convierten en la final más relevante de la última década.
¿Qué sigue para Universidad Católica después de este título?
Ahora deben prepararse para la Copa Sudamericana 2026, donde enfrentarán rivales de Brasil, Argentina y Colombia. También deben reforzar su plantel para mantener el nivel. El técnico Diego Martínez podría ser objeto de ofertas de clubes mayores, pero por ahora, su prioridad es consolidar este logro y convertir a Universidad Católica en un referente permanente del fútbol ecuatoriano.
¿Cuál fue el papel de la FEF en este torneo?
La FEF logró lo que buscaba: una final con alto impacto mediático y emocional. Con 48 equipos participantes y 128 partidos, el torneo tuvo mayor cobertura que nunca. Los derechos de transmisión generaron $12 millones anuales, y la final fue el punto culminante. Además, el premio de $500.000 ayudó a nivelar las finanzas de los clubes más pequeños, que ahora ven en la Copa Ecuador una oportunidad real de crecer.
Cristobal Cuevas
diciembre 20, 2025 AT 04:31Que locura ese gol de Anangonó, joder. Desde media cancha y con la zurda como si fuera un videojuego. No lo vi venir ni en mis peores pesadillas. 🤯
Luis Daniel Martínez Claro
diciembre 21, 2025 AT 14:38Y yo que pensaba que el fútbol ecuatoriano era solo Liga de Quito y Emelec... hasta que vi a los Camarattas hacerlo realidad. No es suerte, es planificación. Martínez es un genio táctico, no un entrenador cualquiera. ¿Y qué tal el clima en Atahualpa? 15°C y humedad del 78%? Eso es como jugar en una nevera con aire acondicionado. Nadie lo menciona pero es clave. Yo lo vi en vivo y el balón se movía como si estuviera en otro planeta. 🤖⚽
Majo Cortes
diciembre 21, 2025 AT 17:17Esto es más que un título es un cambio de paradigma. Una universidad venciendo a la máquina del fútbol tradicional. No es solo deporte es historia. El fútbol ecuatoriano siempre fue de barrios y clubes con décadas de patrocinio pero ahora se abrió la puerta para los que no tienen dinero pero sí inteligencia. Anangonó no solo metió un gol fue el símbolo de una generación que no pide permiso para ser grande. Y ojo con el tema del premio económico 500k vs 250k eso no es justo pero sí real. La FEF está apostando por el torneo pero no por la equidad. Y eso va a doler en el futuro.
Rodrigo San Martín
diciembre 22, 2025 AT 08:31Me encanta cómo se rompió el mito de que solo los clubes con historia pueden ganar. Universidad Católica no tiene 100 años de tradición pero sí 60 años de disciplina. Y eso se nota. El fútbol no es solo emoción es estructura. Martínez no solo entrenó jugadores entrenó mentalidad. Cada pase, cada desmarque, cada contraataque era como un teorema resuelto. Y el gol de Anangonó? Fue la demostración de que la perfección no se busca se encuentra cuando menos se espera. Como la vida. No siempre ganan los más fuertes. A veces ganan los más pacientes.
Simon Ferrada
diciembre 23, 2025 AT 03:47Claro que ganó Católica. Porque el portero de Liga se durmió. Punto. No hay magia ni táctica. Solo un error garrafal. Y ahora todos se ponen filosóficos como si fuera algo sagrado. Jajaja. El fútbol sigue siendo un deporte de errores. Si no fuera por ese error, Liga gana y nadie habla de "paradigmas". Solo un error. Nada más.
Jorge Barros Villasante
diciembre 24, 2025 AT 07:25Me puse a llorar cuando se metió el gol. No por el título. Porque vi a un chico de 22 años, de una universidad, con una camiseta que no tiene patrocinadores gigantes, romper un sistema que lo ignoró durante décadas. Eso es más que fútbol. Eso es esperanza. Y ojalá que este título no sea un flash. Que sigan creciendo. Que no se vendan todos los jugadores. Que no se conviertan en otro club que se olvida de sus raíces. Porque si lo hacen, pierde todo el mundo.
Shana Catherine Saldivia
diciembre 26, 2025 AT 05:37El gol fue de media cancha verdad?
Belén Alejandra Rojas Cortés
diciembre 26, 2025 AT 22:07Qué orgullo ver a un equipo que no tiene millones invertidos ganar así. La disciplina y la paciencia siempre ganan. Anangonó merece todo. Y Diego Martínez es un ejemplo de cómo entrenar con cabeza y corazón. A los jóvenes que juegan en equipos pequeños: esto les demuestra que pueden. No importa el nombre de la institución. Importa la actitud. Sigan creyendo. 🙌
antonio javier valenzuela riveros
diciembre 26, 2025 AT 22:21La gente sigue hablando de "Liga de Quito es la máquina" pero olvidan que también perdió 6 finales en 3 años. Eso no es dominio eso es inestabilidad mental. Católica no era el favorito pero sí el más preparado. Y eso se nota. El fútbol ya no es solo talento es mentalidad. Y los de Católica tenían la mente más fuerte. Felicitaciones a todos los que creyeron cuando nadie lo hacía.
Fernanda Rengel
diciembre 28, 2025 AT 01:00Y quién dijo que la FEF no manipuló el resultado? 12 millones en transmisiones? Y justo en el año que se enfrentan dos equipos de Quito? No me digan que no hay intereses. El estadio estaba lleno pero qué pasa con los que no pudieron entrar? Y el premio? 500k para Católica y 250k para Liga? Eso no es equidad es control. Alguien decidió quién ganaba. Y no fue el fútbol. 🕵️♀️
CAMILA ANDREA HENR?QUEZ BORQUEZ
diciembre 29, 2025 AT 08:13Esto es una farsa. Una universidad no puede ganar una final de Copa Ecuador. No tienen infraestructura, no tienen hinchas reales, no tienen historia. Esto fue arreglado. El gol de Anangonó fue un error del portero y la FEF lo usó para vender una historia falsa. Ya verán que en 6 meses se venden todos los jugadores y desaparecen. Esto es marketing, no deporte. 😒
Sole Salinas
diciembre 30, 2025 AT 01:22Me encanta que por fin alguien rompió el monopolio. Liga de Quito es grande pero ya era hora. Y Anangonó? Qué clase de jugador es ese? No lo conocía pero ahora es mi ídolo. Me gustaría ver cómo se prepara un equipo así. No es solo talento es trabajo. Y Martínez? No lo conocía pero ahora lo sigo. Qué clase de estrategia tan limpia. No se necesitan 20 millones para ganar. Solo necesitas saber lo que haces.
Centro de Alumnos Instituto Nacional
diciembre 30, 2025 AT 01:38Interesante. Por primera vez una universidad gana. No sé si es bueno o malo. Solo digo que es distinto. El fútbol cambia. Y tal vez esto es lo que necesita Ecuador.
Juan Cardona
diciembre 31, 2025 AT 14:15La final fue técnica pero no emocional. Liga de Quito tuvo más posesión y más ocasiones. Católica solo tuvo dos chances y metió las dos. Eso no es superioridad. Eso es eficiencia. Y la presión en los penales de la semifinal? Eso sí fue drama. La final fue un partido de contragolpes. No más.
Evelyn Rojas
enero 2, 2026 AT 02:21Esto es lo que pasa cuando se permite que los intelectuales tomen el fútbol. Una universidad no puede ganar una final. No tienen alma. No tienen sangre. Solo libros. Y ahora dicen que es un cambio de paradigma? Jajaja. En 10 años van a ver que todo esto fue un error. El fútbol es de los barrios. No de las aulas. 😡
Juan Cáceres
enero 2, 2026 AT 20:23Y el gol de Anangonó fue el más bonito de la historia? Claro. Como si el de Maradona en 1986 no existiera. Esto es exageración pura. Y la FEF? Claro que lo promovió. ¿Qué creen? Que no sabían que iba a ser una final de Quito? Claro que sí. Todo fue planeado para que el rating suba. Y ahora todos son filósofos del fútbol. Jajaja. La verdad? Fue un partido aburrido hasta el gol. Después todos se volvieron poetas. 🤡
carolina ruiz
enero 3, 2026 AT 01:45El gol fue espectacular. Pero no cambia nada. Liga sigue siendo el mejor equipo. Solo fue un error.
Gabriel Gacitúa
enero 3, 2026 AT 21:39Me gustó mucho cómo jugó Católica. No se metieron en el juego de Liga. Se quedaron en su espacio. Y cuando llegó la oportunidad, la tomaron. Eso es fútbol inteligente. No es lo que todos hacen. Pero es lo que funciona. Y el técnico? Lo vi en un video de hace 3 años. Siempre fue así. Paciente. Preciso. No busca aplausos. Busca resultados. Eso es lo que falta en el fútbol hoy. No más show. Más estrategia.
carmen ibeth arevalo paba
enero 5, 2026 AT 21:01Excelente victoria. Merecido.
Fernanda Rengel
enero 6, 2026 AT 09:02Y el árbitro? No vio el fuera de juego en el primer gol? Ni siquiera lo cuestionaron. Y el VAR? No lo usaron? Claro, porque no querían que se cuestionara el resultado. Todo estaba controlado. No fue un error de Domínguez. Fue un error del sistema. 🤫